
Una llamada de unos vecinos a las 4.00 de la madrugada al 091 alertó a la policía de que se estaba produciendo un asalto en un restaurante de San Blas. Se trataba de un local de comida asiática, cercano al centro comercial Plenilunio. Lo que no se esperaban los agentes era encontrarse con unos agresivos ladrones chinos que, para perpetrar su robo, habían secuestrado a toda otra familia china propietaria del establecimiento. El resultado de la actuación policial son cinco detenidos acusados de detención ilegal, robo con violencia, tenencia ilícita de armas y atentado.
