Un monólogo de casi dos horas de duración es un desafío tanto para quien lo ejecuta como para el público. Aún más cuando se representa en un espacio reducido en el que los espectadores de la primera fila casi pueden tocar al protagonista. Es el caso de Dibujo de un zorro herido, escrito por Oriol Puig Grau durante una residencia de creación en el Centro Dramático Nacional y estrenado ahora en la sala pequeña del teatro María Guerrero de Madrid, con dirección del propio autor e interpretado por Eric Balbàs. Efectivamente, la función se hace larga y por momentos extraña, pero tiene tanto ritmo que consigue sostener el interés por encima de sus fallas.
Dibujo de un zorro herido
Texto y dirección: Oriol Puig Grau. Intérprete: Eric Balbàs. Teatro María Guerrero. Madrid. Hasta el 16 de noviembre.
