La suerte sonríe a Nani Roma, que justo cuando el Rally Dakar entra en ebullición irrumpe en lo más alto de la clasificación. No lo hacía desde 2014, el año de su última coronación. Los problemas de varios de sus grandes rivales por la victoria en la etapa 9, que sacudió el tablero de la carrera después de varios días de mucha igualdad, permitieron al piloto catalán de Ford borrar una desventaja de casi 10 minutos con Nasser Al-Attiyah (Dacia) y sacarle otro adicional para asentarse como nuevo líder de la general, justo por delante de su compañero Carlos Sainz. Cuarto al inicio de la especial, se quitó también de en medio a Henk Lategan (Toyota), aquejado de problemas en la dirección asistida, y a su compañero Mattias Ekström, perdido un buen rato tras seguir la estela del catarí alrededor del kilómetro 300 de los 410 totales de la especial.
